Cuando los niños relacionan lo que aprenden con su propia experiencia, se sienten llenos de interés y de vida, y lo que así aprenden se convierte en algo que les es propio. Las escuelas Waldorf están pensadas para promover este tipo de aprendizaje.

 

El currículum Waldorf se basa en la comprensión del desarrollo evolutivo del ser humano, desde la niñez a la primera juventud, teniendo en cuenta la progresiva aparición de capacidades vinculadas al ámbito del sentir, del querer y del pensar. Es decir, nuestra pedagogía busca educar la totalidad del niño, equilibrando el trabajo práctico con sus manos, con el progresivo desarrollo de la voluntad individual y de las capacidades intelectuales.

 

En los primeros años del niño, por ejemplo, la manera de acercarse a los conocimientos se realiza a través del juego, la fantasía y la imaginación, incorporando paulatinamente el pensamiento abstracto, de modo de evitar la intelectualización precoz de los niños.

 

La educación Waldorf sustenta su currículum en la concepción del ser humano como un ser espiritual, constituido por cuerpo, alma y espíritu. Por cuanto, esta pedagogía se propone, como un elemento central, cultivar la espiritualidad, los ritos, la devoción natural del niño, el respeto y admiración por los ciclos de la naturaleza, y del ser humano.

 

Este impulso pedagógico ha sido reconocido por la UNESCO, destacándose porque las escuelas Waldorf integran en sus proyectos educativos los ideales democráticos, la educación para la paz , el trabajo multicultural y la solidaridad entre escuelas de muy diversos países.

Colegio Micael - Pedagogía waldorf
Colegio Micael - Pedagogía Waldorf
Colegio Micael - Pedagogía Waldorf